Riesgo significativo de difusión de enfermedades respiratorias, lo que el departamento de endoscopia debe saber del COVID-19

Los departamentos de endoscopia enfrentan un riesgo significativo de difusión de enfermedades respiratorias que pueden propagarse por vía aérea, incluida la aspiración de material oral y fecal a través de endoscopios.

El propósito del artículo “Coronavirus (COVID-19) outbreak: what the department of endoscopy should know” (Brote de coronavirus (COVID-19): lo que el departamento de endoscopia debe saber) es exponer algunas medidas, con un enfoque específico en el equipo de protección personal y las modalidades del código de vestimenta, implementadas en un hospital para prevenir una mayor diseminación de la infección por COVID-19.

En diciembre de 2019, la oficina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en China fue informada de casos de neumonía de etiología desconocida detectada en Wuhan, y un nuevo coronavirus, llamado SARS-CoV-2, se extrajo de las muestras del tracto respiratorio inferior de varios pacientes.

Aunque el personal de atención médica que trabaja en las unidades de endoscopia no está directamente involucrado en la evaluación diagnóstica y terapéutica de los pacientes con COVID-19 positivo, la endoscopia aún debe considerarse como un procedimiento de riesgo.

Se destaca que el riesgo de exposición del personal de endoscopia no se limita a los procedimientos de endoscopia superior considerando la detección reciente de SARS-CoV en muestras de biopsia y heces, lo que sugiere una posible transmisión fecal-oral. 

Los investigadores exponen que en general, implementar medidas y pautas de prevención de infecciones dentro de un departamento de endoscopia es esencial para crear un entorno de alta calidad y extremadamente seguro para proteger tanto a los pacientes como al personal. En esta nueva era del brote de COVID-19, es imperativo que estas medidas se implementen y mantengan para evitar una mayor propagación no reconocida de la enfermedad.

Definición de infección por SARS-CoV-2

Los investigadores informan que el tiempo promedio de incubación estimado del virus es de aproximadamente 5.5 días, con un rango de 0 a 14 días. Pruebas sólidas provenientes de China e Italia confirman que aproximadamente el 80% de los pacientes tienen una enfermedad asintomática o leve y que la edad promedio del paciente es inferior a 60 años.

Estos datos muestran claramente que un número significativo de pacientes sometidos a un procedimiento de endoscopia puede entran en la categoría de portadores asintomáticos y son necesarias medidas preventivas para evitar la difusión masiva del virus relacionada con la endoscopia.

Manejo de pacientes y evaluación de riesgos

En el estudio se propone que el riesgo de infección por COVID-19 debe verificarse y estratificarse individualmente. El día antes del procedimiento, todos los pacientes deben ser llamados y encuestados sobre los síntomas de una infección respiratoria y potencialmente reprogramados de acuerdo con la enfermedad y el estado del paciente específico. Cuando el paciente llega al hospital, un protocolo de triaje dirigido por la enfermera debe ser para estratificar el riesgo de COVID-19, utilizando las siguientes preguntas:

  • En los últimos 14 días, ¿ha tenido fiebre (> 37.5 ° C o 99.5 ° F), tos, dolor de garganta o problemas respiratorios?
  • ¿Ha tenido contacto familiar o cercano con un caso sospechoso o confirmado de COVID-19?
  • ¿Vienes de áreas con mayor riesgo de COVID-19?

Política de descontaminación para salas de endoscopia

Se propone que cada departamento de endoscopia tenga un plan detallado para abordar la limpieza de las habitaciones, incluidos los métodos y agentes químicos para limpiar y desinfectar el espacio al final de los procedimientos diarios. El proceso de limpieza debe incluir:

  • La limpieza de todas las superficies en la sala de procedimientos para eliminar toda la suciedad y la biopelícula.
  • Una desinfección adecuada, como se informa claramente en la directriz ASGE. (American Society for Gastrointestinal Endoscopy)


El estudio afirma que el
SARS-CoV-2 se encuentra en un estado estable en heces y la orina durante al menos 1 a 2 días. Así, las superficies pueden ser una posible fuente de contaminación y provocar infección. Hasta que se disponga de recomendaciones más precisas, las superficies ambientales no críticas frecuentemente tocadas por las manos (como por ejemplo mesas de noche, barandales de cama) y los muebles y el piso de endoscopia deben considerarse muy contaminados en pacientes con riesgo intermedio o alto de COVID-19 y deben desinfectarse completamente al final de cada procedimiento.

La política estándar de desinfección de habitaciones debe mantenerse en habitaciones donde los pacientes que no son de COVID-19 o de bajo riesgo se sometan a endoscopia.

Conclusiones

El estudio expone como conclusión que vivimos un momento desafiante para el mundo. Los endoscopistas y médicos, tienen la responsabilidad adicional de proteger a los pacientes y a sí mismos. Por lo que es de suma importancia tener un nivel de compromiso y esfuerzo individual para prevenir la diseminación de infecciones “que son como pequeños granos de arena que juntos ayudarán a crear una barrera sólida y duradera contra este virus mortal“.

Referencias

Repici et al (2020). Coronavirus (COVID-19) outbreak: what the department of endoscopy should know.  Gastrointestinal Endoscopy (In press)

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