La Dra. Daniela La Rosa Zamboni, líder del subcomité de Resistencia Antimicrobiana en el Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades, CENAPRECE, señaló que la prescripción indebida de antibióticos en la atención ambulatoria es un grave y descontrolado problema en México, y es impulsada en gran medida por los propios pacientes y por la presión social.
Durante su participación en el 1er. Simposio Nacional de Optimización de Antimicrobianos, organizado por la Asociación Mexicana para el Estudio de las Infecciones Nosocomiales (AMEIN), la especialista advirtió que el uso desmedido en la base del sistema de salud está generando una amenaza para el futuro.
La peligrosa cultura del “algo para la infección”
La experta se refirió a un estudio donde un joven sano, con un “guión” predefinido simuló en distintos Consultorios Adyacentes a Farmacia (CAF´s) una infección respiratoria de 3 días de evolución, demostrando un patrón de comportamiento alarmante:
Prácticamente el noventa por ciento de las veces, el medico recetó un antibiótico. “Y es algo que tenemos arraigado por desinformación y apuro” consideramos que “es un mal doctor” el que no te prescribió antibiótico, señaló la doctora De la Rosa. Sin embargo, el paciente no sabe que esto tiene consecuencias masivas.
En base a los datos reportados por COFEPRIS, extrapolando las cifras de consultas reportadas y considerando los CAF´s –cuya tendencia de crecimiento es ascendente-, hay 18 mil en la actualidad, la Dra. De la Rosa estima que 14 millones de antibióticos estamos recetando al ambiente, a la gente y al futuro por un diagnóstico muy probablemente incorrecto.
El problema se agrava porque el sistema de salud ambulatorio está “abandonado” en términos de vigilancia epidemiológica, siendo la automedicación en alrededor del 50% de la población un factor adicional. La principal causa de la prescripción innecesaria, según encuestas recientes a médicos, es justamente “la presión de los pacientes.”
Soluciones Desde la Consulta
La especialista de CENAPRECE concluyó que la estrategia contra la RAM debe abordar prioritariamente la consulta externa a través de la educación y la concientización.
Tenemos que cambiar este panorama, en opinión de la Dra. La Rosa Zamboni, la población general tiene una gran responsabilidad y debe exigir información y no medicamentos, entendiendo que la enfermedad puede ser tratada sin el uso indispensable de un antibiótico.



