Columna invitada escrita por el Dr. Alejandro Sassoé González, Jefe de Departamento de Vigilancia de IAAS en IMSS-BIENESTAR.
Las personas que sufren de alguna enfermedad y acuden a un hospital para recibir una atención médica, puede verse complicada por el desarrollo de una Infección Asociada a la Atención de la Salud (IAAS), éstas son todas aquellas complicaciones derivadas de la atención médica y que no se encontraban presentes en el ingreso del paciente, ni estaban incubándose o desarrollándose. Sin embargo, los desenlaces pueden ser diversos: 1) Leves: Por ejemplo, una simple diarrea nosocomial que mejora con tratamiento médico, 2) Graves: En el caso de un paciente que tiene una infección complicada, que afecta a diferentes órganos y sistemas (sepsis) y que puede dejar secuelas y 3) Fatales: Una muerte ocasionada por una IAAS (Defunción por IAAS).
Uno de los grandes problemas en México, es lo relacionado a la falta de identificación de este tipo de IAAS (subregistro), por parte del personal de salud, que no conoce cuáles son los criterios de estas IAAS y por tanto, cuáles son las medidas para prevenir su aparición.
En otros casos, aunque conocen este tipo de IAAS, al llenar el certificado de defunción, no se registran, como las causas de la muerte del paciente (directas o indirectas); situación que no queda evidenciada en las estadísticas de los hospitales y en los registros de Subsistema Epidemiológico y Estadístico de Defunciones (SEED).
En México existe una Red Hospitalaria para la Vigilancia Epidemiológica (RHOVE) de las IAAS, encargada de vigilar su comportamiento epidemiológico, los aislamientos microbiológicos y de registrar las defunciones ocasionadas por estas infecciones, a través de un subsistema especial para la vigilancia epidemiológica (SEVEIAAS) que es considerado un sistema de vigilancia centinela.
Subregistro en los hospitales
Esta información es recolectada a través del registro de casos de IAAS, que está integrado sólo por una muestra de 454 hospitales en total (322 hospitales de segundo nivel y 132 hospitales de tercer nivel), en cuanto a las instituciones de salud que lo conforman son: 148 hospitales (36%) pertenecen a IMSS-BIENESTAR, 100 (22%) a IMSS ordinario, 90 (19.8%) a privados, 68 (14.9%) a la Secretaria de Salud, 34 (7.4%) al ISSSTE, 6 (1.3%) a Servicios Estatales, 3 (0.6%) a PEMEX, 2 (0.4%) a SEDENA y 2 (0.4%) hospitales universitarios y 1 (0.2%) al DIF.
Sin embargo, esta muestra a nivel nacional no es representativa, de acuerdo con la cantidad de hospitales existentes totales y en base al número de hospitales existentes por institución, además de que no todos cuentan el personal especializado para conformar la Unidad de Vigilancia Epidemiológica Hospitalaria (UVEH) y no tienen la infraestructura de laboratorio mínima necesaria para realizar los cultivos microbiológicos. Por lo que existe un subregistro relacionado al número de IAAS y a las defunciones por IAAS que se debería de estar captando. Por ejemplo, de julio a diciembre del 2024, tan solo fueron registradas 60,060 IAAS, con una letalidad de tan solo 3 defunciones por cada 100 IAAS.
Se requiere compromiso
Esta situación de la falta de identificación y de la calidad de los datos obtenida, disminuye a su vez la cantidad de reportes a las áreas de calidad y seguridad de los pacientes en los hospitales, que son las áreas encargadas de presentar y analizar, el número de eventos (cuasifallas, eventos adversos o centinela) que afectaron a los pacientes durante su estancia hospitalaria. Una IAAS es considerada como uno de los principales eventos adversos y si ocurre una defunción como complicación de esta, debe de ser considerada como un evento centinela, por lo que se debe dictaminar través de un equipo multidisciplinario y en caso de que se confirme, realizar un análisis de la causa raíz, que permita identificar las áreas de oportunidad, para que no se repita el evento en un futuro y establecer acuerdos y compromisos de los diferentes servicios involucrados.
Es necesario que las autoridades del sistema de salud establezcan los mecanismos necesarios para poder difundir la información de este tipo de IAAS, las principales estrategias para su prevención y control a todo el personal de salud, en todos los hospitales. Se incluya además este tipo de temas en la formación académica de los profesionales de la salud de medicina y enfermería, además de otras áreas.
También será necesario contar con los profesionales adecuados (epidemiólogos, salubristas o infectólogos) y un equipo de trabajo que se dediquen por completo, en los hospitales; a establecer programas de prevención y control. Por último, se deberá de fortalecer el sistema vigilancia epidemiológica de las IAAS en todos las instituciones de acuerdo al número de hospitales con los que se cuente, contar con más servicios de laboratorio de microbiología, que permita una mejor identificación de las IAAS, así como mejorar los procesos del llenado de certificados de defunción, para generar reportes de este tipo de eventos centinela, que a su vez servirán de evidencia para un mejor análisis por las áreas de calidad y seguridad de los pacientes y se podrán establecer ciclos de mejora que permitan una mejor calidad de la atención a las personas que acuden a cualquier hospital en México.



