Desafíos actuales y futuros que debemos conocer en el Día Mundial de la SEPSIS Current and future challenges that we should be aware of on World SEPSIS Day

Actualmente se enfrentan múltiples desafíos en el abordaje de la sepsis. A través de la investigación científica, la educación, el acceso a recursos y servicios de calidad, la rehabilitación a largo plazo y un enfoque en la prevención e intervención temprana, podemos avanzar hacia una mejor administración de la sepsis y reducir su impacto en la salud global para juntos alcanzar un mejor futuro.

En términos sencillos

La sepsis ocurre cuando el cuerpo se pone en modo de emergencia por una infección y puede causar fallos en los órganos e incluso poner en peligro la vida. Causa muchas más muertes que los accidentes automovilísticos o el infarto de miocardio. La próxima década debe realizarse un cambio en la prevención y atención de la sepsis a nivel individual, institucional, social y político. Se espera que la declaración sobre sepsis de la Organización Mundial de la Salud (OMS) conduzca a una reducción global en la incidencia de sepsis gracias a una mejor prevención e intervención temprana en las infecciones; tasas mejoradas de supervivencia en todos los grupos de edad y países, gracias a sistemas estandarizados para el reconocimiento temprano y el tratamiento emergente; mejor acceso a servicios adecuados de rehabilitación para todos los pacientes y familias con sepsis en todo el mundo; mayor comprensión y conciencia pública y profesional sobre la sepsis; y una medición más precisa de la carga global y el impacto de las intervenciones para controlarla y manejarla.

Agenda global para abordar una de las principales causas de morbilidad y mortalidad

En el estudio “World Sepsis Day: a global agenda to target a leading cause of morbidity and mortality“, afirma que cada año, el 13 de septiembre, se conmemora el Día Mundial de la SEPSIS para destacar la enorme carga que impone a la salud global y busca dar a conocer las iniciativas locales, nacionales e internacionales para trabajar juntos para enfrentarla.

La sepsis es una enfermedad devastadora que resulta de una respuesta desregulada del huésped a una infección, lo que conduce al fallo de órganos y a la muerte. Cada año, la sepsis afecta a casi 50 millones de personas, de las cuales más del 40% son niños menores de 5 años, y la carga se concentra en los países de ingresos bajos y medios.

En general, la sepsis causa o contribuye a más de 11 millones de muertes cada año. La mortalidad sigue siendo elevada después del alta hospitalaria, especialmente en lactantes en entornos de bajos ingresos. La sepsis también es una de las principales causas de muerte en países de ingresos altos, a pesar del acceso a vacunación efectiva, atención preventiva y atención médica de alto nivel, incluidos los servicios de cuidados intensivos.

Situación actual

En el estudio se informa que en los Estados Unidos, los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y del Departamento de Salud muestran que la sepsis afecta a 1.76 millones de adultos y provoca 260 mil muertes al año. En Europa, la extrapolación de la tasa de incidencia de sepsis basada en la población en Suecia indica que cada año aproximadamente 3.4 millones de personas sufren sepsis, lo que resulta en 680 mil muertes. En la actualidad, las tasas de mortalidad hospitalaria por sepsis grave difieren varias veces incluso entre países de ingresos altos como:

  • Australia
  • Inglaterra
  • Estados Unidos 
  • y Alemania

Esto probablemente se relaciona con diferentes epidemiologías, estructuras socioeconómicas de la población y la presencia y eficacia de programas de mejora de la calidad en infecciones y sepsis.

La Alianza Global contra la Sepsis

La Alianza Global contra la Sepsis (GSA, Global Sepsis Alliance) está dedicada a reducir el impacto de la sepsis en la salud de niños y adultos, y coordina los esfuerzos nacionales e internacionales contra la sepsis. El primer Día Mundial de la SEPSIS y la primera Declaración Mundial de la SEPSIS tuvieron lugar en 2012 como iniciativas de la GSA. En ese momento, no había información sobre sepsis en los sitios web de entidades nacionales de salud pública y la sepsis no figuraba en el Informe Global sobre la Carga de Enfermedad. Solo una pequeña minoría de ciudadanos estaba familiarizada con el término sepsis. Gracias a una fuerte defensa por parte de la GSA y otras partes interesadas clave, el 24 de mayo de 2017, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución instando a los Estados miembros a mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la sepsis. Esta resolución fue un momento histórico importante en la lucha contra la sepsis, reconociendo que es una de las principales causas de mortalidad y morbilidad a largo plazo, ambas pueden mitigarse mediante un diagnóstico temprano y un manejo clínico apropiado y oportuno.

Perspectiva histórica

La sepsis ha desafiado a la especie humana durante miles de años. El término “sepsis” deriva de una palabra griega que indica pudrición o putrefacción. La disponibilidad de antibióticos y los principios modernos de higiene, como el lavado de manos y antisepsia para reducir la fiebre puerperal durante el siglo XIX, llevaron a un aumento dramático en las tasas de supervivencia. Las vacunas dirigidas contra difteria, neumococo, meningococo e influenza tipo B han disminuido las muertes debido a estas infecciones bacterianas prevenibles por vacunas. Estudios epidemiológicos recientes han proporcionado información sobre la alta prevalencia continua de la sepsis, indicando una proporción creciente de pacientes vulnerables debido a extremos de edad, comorbilidades complejas y terapias médicas agresivas.

Desafíos actuales

A pesar del aumento en el conocimiento y las evidencias sobre la sepsis después de la resolución de la Asamblea Mundial de la Salud en 2017, aún queda mucho por hacer. Se necesitan incentivos e iniciativas a nivel gubernamental, industrial, sanitario y académico para desarrollar mejoras en los sistemas más efectivas y sostenibles en la prevención, tratamiento y seguimiento de pacientes con sepsis en todos los grupos de edad, países y poblaciones. Hay brechas en el conocimiento sobre genética, fisiopatología, monitorización y desarrollo de medicamentos para abordar áreas científicas clave que permitan el cambio hacia una atención personalizada. Al mismo tiempo, reconociendo las tremendas brechas en recursos en todo el mundo, se necesitan metas pragmáticas para los esfuerzos internacionales contra la sepsis.

Retos futuros en el abordaje de la sepsis

A pesar de los avances logrados en la concienciación y el conocimiento sobre la sepsis, aún existen desafíos importantes que deben abordarse en el futuro. Estos retos son cruciales para mejorar la prevención, el diagnóstico y su tratamiento para garantizar mejores resultados para los pacientes. Algunos de los retos clave que enfrentamos son:

  • Investigación científica
  • Educación y concienciación
  • Acceso a recursos y atención de calidad
  • Rehabilitación y seguimiento a largo plazo
  • Prevención e intervención temprana

Investigación científica

La sepsis es una enfermedad compleja y heterogénea, lo que dificulta el diseño de terapias específicas y personalizadas. Se necesita una investigación científica continua para comprender mejor los mecanismos subyacentes de la sepsis, identificar biomarcadores precisos y desarrollar nuevas estrategias terapéuticas. La genética, la fisiopatología, la monitorización y el desarrollo de medicamentos son áreas de investigación prioritarias para mejorar el manejo de la sepsis.

Educación y concienciación

A pesar de los avances en la concienciación sobre la sepsis, sigue habiendo una falta de conocimiento generalizado sobre esta enfermedad. Es crucial educar tanto al público en general como a los profesionales de la salud sobre la sepsis, sus signos y síntomas, y la importancia de una intervención temprana. La educación continua y los programas de concienciación son fundamentales para mejorar los resultados de la sepsis.

Acceso a recursos y atención de calidad

La sepsis afecta de manera desproporcionada a los países de ingresos bajos y medios, donde los recursos y la infraestructura de atención médica pueden ser limitados. Es fundamental garantizar un acceso equitativo a servicios de calidad para el diagnóstico y tratamiento de la sepsis en todas las regiones. Esto requiere inversiones en infraestructura, capacitación del personal médico y mejoras en los sistemas de atención médica.

Rehabilitación y seguimiento a largo plazo

La sepsis puede tener efectos duraderos en la salud física, mental y psicológica de los supervivientes. Es necesario desarrollar programas integrales de rehabilitación que aborden las necesidades a largo plazo de los pacientes y sus familias. Esto incluye el acceso a servicios de rehabilitación adecuados, apoyo psicológico y cuidado continuo para minimizar las secuelas físicas y emocionales de la sepsis.

Prevención e intervención temprana

La prevención sigue siendo uno de los pilares fundamentales en la lucha contra la sepsis. Es necesario mejorar las medidas de prevención de infecciones, como la higiene adecuada, la vacunación y el control de infecciones en entornos clínicos. Además, es crucial promover la detección temprana de la sepsis y garantizar una intervención rápida y adecuada para mejorar los resultados.

Recomendaciones

Entre las recomendaciones que los autores del artículo nos destacan se encuentran:

  • Mejorar la concienciación y la educación pública sobre la sepsis, sus signos y síntomas, así como la importancia de una intervención temprana.
  • Promover campañas de prevención de infecciones, como la higiene adecuada de manos y el control de infecciones en entornos clínicos.
  • Fomentar la vacunación efectiva contra infecciones bacterianas prevenibles por vacunas.
  • Establecer sistemas de reconocimiento temprano de la sepsis y protocolos de atención estandarizados para garantizar una intervención rápida y adecuada.
  • Mejorar el acceso a servicios de atención médica de calidad, especialmente en países de ingresos bajos y medios.
  • Desarrollar programas integrales de rehabilitación para abordar las necesidades a largo plazo de los pacientes y sus familias.
  • Fomentar la investigación científica en áreas como la genética, fisiopatología, monitorización y desarrollo de medicamentos para mejorar el manejo de la sepsis.
  • Promover la colaboración internacional y el intercambio de mejores prácticas en el abordaje de la sepsis.
  • Garantizar recursos adecuados y una infraestructura de atención médica sólida para hacer frente a la carga de la sepsis.

Establecer medidas de seguimiento y evaluación para medir el impacto de las intervenciones en el control y manejo de la sepsis.

Glosario

  • Comorbilidades: Condiciones médicas adicionales que una persona tiene además de la enfermedad principal que se está discutiendo.
  • Epidemiología: Estudio de cómo las enfermedades se propagan y afectan a las poblaciones.
  • Fisiopatología: Estudio de los cambios en el funcionamiento normal del cuerpo que ocurren como resultado de una enfermedad o lesión.
  • Hipercoagulopatía: Trastorno en el cual la sangre tiene una mayor tendencia a coagularse, lo que puede llevar a la formación de coágulos sanguíneos dañinos.
  • Indiscriminado: Sin discriminación o selección cuidadosa; en este caso, se refiere a la administración sin considerar detalles específicos.
  • Isquemia: Disminución del flujo sanguíneo a un órgano o tejido, lo que puede provocar daño o incluso la muerte celular.
  • Meningococo: Bacteria que puede causar infecciones graves como la meningitis.
  • Microcirculación: Flujo sanguíneo en los vasos sanguíneos más pequeños, como los capilares.
  • Pneumococcal: Relacionado con la bacteria Streptococcus pneumoniae, que puede causar enfermedades como la neumonía.
  • Puerperal: Relacionado con el periodo después del parto.
  • Vasodilatorio: Que provoca la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que resulta en un aumento del flujo sanguíneo.

Referencias

  1. X Luregn J. Schlapbach, Niranjan Kissoon, Abdulelah Alhawsawi, Maha H. Aljuaid, Ron Daniels, Luis A. Gorordo-Delsol, Flavia Machado, Imrana Malik, Emmanuel Fru Nsutebu, Simon Finfer, and X Konrad Reinhart; World Sepsis Day: a global agenda to target a leading cause of morbidity and mortality; Am J Physiol Lung Cell Mol Physiol 319: L518–L522, 2020; Publicado el 19 de augusto, 2020; DOI:10.1152/ajplung.00369.2020.

Current and future challenges that we should be aware of on World SEPSIS Day

Currently, multiple challenges are faced in addressing sepsis. Through scientific research, education, access to quality resources and services, long-term rehabilitation, and a focus on prevention and early intervention, we can move toward better management of sepsis and reducing its impact on health. global to together achieve a better future.

In simple terms

Sepsis occurs when the body goes into emergency mode due to an infection and can cause organ failure and even endanger life. It causes many more deaths than car accidents or myocardial infarction. The next decade must bring about a change in the prevention and management of sepsis at an individual, institutional, social, and political level. The World Health Organization’s (WHO) declaration on sepsis is expected to lead to a global reduction in sepsis incidence through improved prevention and early intervention in infections; improved survival rates in all age groups and countries, thanks to standardized systems for early recognition and emergent treatment; better access to appropriate rehabilitation services for all sepsis patients and families worldwide; increased understanding and public and professional awareness of sepsis; and more accurate measurement of the global burden and impact of interventions to control and manage it.

Global agenda to address a leading cause of morbidity and mortality

In the study “World Sepsis Day: a global agenda to target a leading cause of morbidity and mortality,” it is stated that every year, on September 13th, World Sepsis Day is commemorated to highlight the enormous burden it imposes on global health and to raise awareness of local, national, and international initiatives working together to tackle it. Sepsis is a devastating disease that results from a dysregulated host response to an infection, leading to organ failure and death.

Each year, sepsis affects nearly 50 million people, of whom more than 40% are children under 5 years old, with the burden concentrated in low- and middle-income countries. Overall, sepsis causes or contributes to over 11 million deaths each year. Mortality remains high after hospital discharge, especially in infants in low-income settings. Sepsis is also one of the leading causes of death in high-income countries, despite access to effective vaccination, preventive care, and high-level medical care, including intensive care services.

Current situation

The study reports that in the United States, data from the Centers for Disease Control and Prevention (CDC) and the Department of Health show that sepsis affects 1.76 million adults and causes 260,000 deaths per year. In Europe, extrapolation of the incidence rate of sepsis based on the population in Sweden indicates that approximately 3.4 million people suffer from sepsis each year, resulting in 680,000 deaths. Currently, hospital mortality rates for severe sepsis vary several times even among high-income countries such as:

  • Australia
  • England
  • United States
  • Germany

This is likely related to different epidemiologies, socioeconomic structures of the population, and the presence and effectiveness of quality improvement programs in infections and sepsis.

Global Sepsis Alliance (GSA)

The Global Sepsis Alliance (GSA) is dedicated to reducing the impact of sepsis on the health of children and adults and coordinates national and international efforts against sepsis. The first World Sepsis Day and the first World Sepsis Declaration took place in 2012 as initiatives of the GSA. At that time, there was no information about sepsis on the websites of national public health entities, and sepsis was not included in the Global Burden of Disease Report. Only a small minority of citizens were familiar with the term sepsis. Thanks to strong advocacy from the GSA and other key stakeholders, on May 24, 2017, the World Health Assembly adopted a resolution urging member states to improve the prevention, diagnosis, and treatment of sepsis. This resolution was an important historic moment in the fight against sepsis, recognizing it as one of the leading causes of long-term mortality and morbidity, both of which can be mitigated through early diagnosis and appropriate and timely clinical management.

Historical perspective

Sepsis has challenged the human species for thousands of years. The term “sepsis” derives from a Greek word that indicates decay or putrefaction. The availability of antibiotics and modern principles of hygiene, such as handwashing and antisepsis to reduce puerperal fever during the 19th century, led to a dramatic increase in survival rates. Vaccines targeted against diphtheria, pneumococcus, meningococcus, and influenza type B have decreased deaths due to these vaccine-preventable bacterial infections. Recent epidemiological studies have provided information on the continued high prevalence of sepsis, indicating a growing proportion of vulnerable patients due to extremes of age, complex comorbidities, and aggressive medical therapies.

Current challenges

Despite the increase in knowledge and evidence about sepsis following the World Health Assembly resolution in 2017, there is still much work to be done. Governmental, industrial, healthcare, and academic incentives and initiatives are needed to develop more effective and sustainable improvements in prevention, treatment, and follow-up of sepsis patients across all age groups, countries, and populations. There are gaps in knowledge regarding genetics, pathophysiology, monitoring, and drug development to address key scientific areas that enable a shift towards personalized care. At the same time, recognizing the tremendous resource gaps worldwide, pragmatic goals are needed for international efforts against sepsis.

Future challenges in addressing sepsis

Despite the progress made in awareness and understanding of sepsis, there are still significant challenges that need to be addressed in the future. These challenges are crucial in improving prevention, diagnosis, and treatment to ensure better outcomes for patients. Some of the key challenges we face are:

  • Scientific research
  • Education and awareness
  • Access to resources and quality care
  • Rehabilitation and long-term follow-up
  • Prevention and early intervention

Scientific research

Sepsis is a complex and heterogeneous disease, making it challenging to design specific and personalized therapies. Continuous scientific research is needed to better understand the underlying mechanisms of sepsis, identify accurate biomarkers, and develop new therapeutic strategies. Genetics, pathophysiology, monitoring, and drug development are priority areas of research to improve sepsis management.

Education and awareness

Despite advances in sepsis awareness, there is still a lack of widespread knowledge about this disease. It is crucial to educate both the general public and healthcare professionals about sepsis, its signs and symptoms, and the importance of early intervention. Ongoing education and awareness programs are essential to improve sepsis outcomes.

Access to resources and quality care

Sepsis disproportionately affects low- and middle-income countries where resources and healthcare infrastructure may be limited. Ensuring equitable access to quality services for sepsis diagnosis and treatment in all regions is critical. This requires investments in infrastructure, healthcare personnel training, and improvements in healthcare systems.

Rehabilitation and long-term follow-up

Sepsis can have lasting effects on the physical, mental, and psychological health of survivors. Comprehensive rehabilitation programs need to be developed to address the long-term needs of patients and their families. This includes access to appropriate rehabilitation services, psychological support, and ongoing care to minimize the physical and emotional sequelae of sepsis.

Prevention and early intervention

Prevention remains a fundamental pillar in the fight against sepsis. Improving infection prevention measures such as proper hygiene, vaccination, and infection control in clinical settings is necessary. Additionally, promoting early detection of sepsis and ensuring prompt and appropriate intervention are crucial to improving outcomes.

Recommendations

Among the recommendations highlighted by the authors of the article are:

  • Improve awareness and public education about sepsis, its signs and symptoms, and the importance of early intervention.
  • Promote infection prevention campaigns, such as proper hand hygiene and infection control in clinical settings.
  • Encourage effective vaccination against vaccine-preventable bacterial infections.
  • Establish early recognition systems for sepsis and standardized care protocols to ensure prompt and appropriate intervention.
  • Improve access to quality healthcare services, especially in low- and middle-income countries.
  • Develop comprehensive rehabilitation programs to address the long-term needs of patients and their families.
  • Foster scientific research in areas such as genetics, pathophysiology, monitoring, and drug development to improve sepsis management.
  • Promote international collaboration and the exchange of best practices in sepsis management.
  • Ensure adequate resources and a strong healthcare infrastructure to address the burden of sepsis.
  • Establish monitoring and evaluation measures to assess the impact of interventions in sepsis control and management.

Glossary

  • Advocacy: public support or recommendation of a particular cause or policy.
  • Biomarkers: measurable substances in the body that indicate the presence of a disease or condition.
  • Comorbidities: the presence of one or more additional diseases or conditions co-occurring with a primary disease or condition.
  • Dysregulated: not functioning properly or in a balanced way.
  • Equitable: fair and just, ensuring equal access and opportunities for all.
  • Hygiene: practices and conditions that promote and preserve health, especially through cleanliness.
  • Incidence: the occurrence or rate of new cases of a particular disease or condition.
  • Infrastructure: the basic physical and organizational structures and facilities needed for the operation of a society or enterprise.
  • Mitigated: lessened or reduced in severity or intensity.
  • Morbidity: the state of being diseased or unwell.
  • Mortality: the state of being subject to death.
  • Organ failure: when one or more organs in the body stop working properly.
  • Pathophysiology: the disordered physiological processes associated with disease or injury.
  • Protocol: a set of rules or guidelines for a particular procedure or treatment.
  • Sequelae: conditions resulting from a previous disease or injury, often referring to long-term effects.
  • Vaccination: the administration of a vaccine to stimulate the immune system and provide protection against specific diseases.

References

  1. X Luregn J. Schlapbach, Niranjan Kissoon, Abdulelah Alhawsawi, Maha H. Aljuaid, Ron Daniels, Luis A. Gorordo-Delsol, Flavia Machado, Imrana Malik, Emmanuel Fru Nsutebu, Simon Finfer, and X Konrad Reinhart; World Sepsis Day: a global agenda to target a leading cause of morbidity and mortality; Am J Physiol Lung Cell Mol Physiol 319: L518–L522, 2020; Publicado el 19 de augusto, 2020; DOI:10.1152/ajplung.00369.2020.

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